HogarDeAncianos.com · Cuando el cuidado llega de golpe
Capítulo 7 de 13
Capítulo 7

Comida, agua
y rutina

Comer y beber parecen la parte sencilla del cuidado. Sin embargo, pueden deteriorarse durante meses sin que nadie lo note. Mirar cómo come, cuánto toma y cómo transcurre el día revela mucho.

No se trata de una dieta perfecta. Se trata de adaptar el día a lo que ese cuerpo puede hacer hoy.
Persona mayor tomando agua

Mire cómo come, no solo qué come

Preguntar “¿comiste?” no basta. Siéntese a observar una comida completa una vez.

Cubiertos¿Puede sostenerlos y usarlos?
Masticación¿Mastica bien o traga pedazos grandes?
Tragar¿Tose o se atraganta?
Fatiga¿Se cansa a mitad del plato?
Atención¿Se distrae y deja de comer?
Textura¿Evita lo duro y escoge solo lo blando?
La tos al tragar no se deja pasar. Si tose con líquidos o comida, se atraganta, come mucho menos repetidamente, baja de peso o le duele al masticar, se consulta pronto.

Comida conocida, adaptada

No cambie toda la alimentación de golpe salvo indicación médica. Muchas personas comen mejor lo que reconocen.

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Si cuesta masticar: textura más suave.
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Si se cansa: porciones pequeñas más veces.
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Si se distrae: apague el televisor.
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Si le duelen las manos: platos hondos y mangos gruesos.

El problema puede no ser la comida

Puede ser dolor en la boca, miedo a atragantarse, cansancio, soledad o dificultad para usar las manos. El ajuste va por la capacidad, no solo por el menú.

El agua se olvida siempre

Tomar poco líquido puede contribuir a mareos, confusión, estreñimiento, debilidad, infecciones urinarias y caídas.

Al levantarseOfrezca un poco.
Con medicamentosOtro poco.
Entre comidasVaso pequeño y visible.
Después de caminarVuelva a ofrecer.
Si evita el agua por miedo al baño, el problema puede ser el acceso al baño, la movilidad o la ropa. Si tiene restricción médica de líquidos, siga esa indicación.

El estreñimiento no es un tema menor

Puede causar dolor, náusea, pérdida de apetito, agitación, confusión y debilidad.

Lleve la cuenta

Se vuelve más probable con menos movimiento, poca agua, poca fibra y algunos medicamentos.

Consulte si pasan varios días sin evacuar o aparece dolor fuerte, vómitos, barriga dura o hinchada.

No use laxantes rutinariamente por su cuenta. Agua, movimiento y fibra dentro de lo permitido; lo demás se consulta.

Comer acompañado cambia más de lo que parece

Una bandeja frente al televisor puede funcionar algunos días. Como rutina permanente, puede apagar el apetito. A veces diez minutos de compañía hacen que coma más y tome más agua.

Ritmo, no horario militar

Una rutina baja la ansiedad de los dos

MañanaLevantarse con calma, higiene, desayuno, medicamentos y descanso corto.
MediodíaAlmuerzo, agua, compañía o actividad ligera.
TardeDescanso, merienda, caminar si es seguro, una llamada.
NocheCena, medicamentos, higiene ligera, preparar el baño y el sueño.
Rutina no es rigidez. En días de dolor, citas, visitas o malas noches, se adapta.

Escriba el día básico

Quince minutos pueden convertir lo que usted sabe en una guía que cualquier otra persona pueda seguir.

Ejemplos útiles

“Necesita ayuda para levantarse de la cama.”
“Prefiere bañarse en la mañana.”
“Come mejor en porciones pequeñas.”
“Toma agua si se la ofrecen en vaso pequeño.”
“Se levanta al baño dos veces de noche.”

El sueño y el movimiento

Dormir mal afecta memoria, ánimo, dolor, equilibrio y apetito. La noche se prepara de día.

Luz nocturna y camino despejado al baño.
Andador y calzado seguro al alcance.
Una forma clara de pedir ayuda.
Evite pasar todo el día en cama.
Actividad ligera si es segura.
Consulte antes de aumentar actividad tras caídas o dolor.

El rechazo es información

Rechaza comida: dolor, náusea, tristeza, dificultad para tragar o cambios de sabor.
Rechaza agua: miedo al baño.
Rechaza levantarse: dolor, debilidad o miedo a caer.
Rechaza bañarse: vergüenza o frío.
Rechaza la rutina: siente que perdió control.

Cambie la pregunta

En vez de “¿por qué no coopera?”, pregunte “¿qué está pasando?”.

“Veo que no quieres comer ahora, ¿te duele algo?”

“¿Prefieres algo más suave?”

“¿Descansamos diez minutos y volvemos a intentar?”

Puerto Rico: calor y apagones

El calor deshidrata más rápido: ajuste actividad y descanso.
Planifique medicamentos que requieren refrigeración durante apagones.
Tenga linternas y comida que no requiera cocinar.
Revise alimentos refrigerados tras apagones prolongados.
Con lluvia, entradas y rampas pueden resbalar.
Coordine transportación a citas con tiempo.
No se trata de controlar cada minuto. Se trata de que el día tenga suficiente orden para dar seguridad y suficiente flexibilidad para ser vivible.

Para recordar

Al terminar esta etapa debería saber qué comidas tolera mejor, cómo mastica y traga, cómo ofrecer agua, cómo está la noche y cuál es su día básico.

Lo próximo

Memoria, ánimo y comunicación
Con el cuerpo atendido, viene la parte que más agota a muchas familias: la conversación diaria.